El director residente del Teatro Municipal de Santiago encabezará artísticamente la histórica 50.ª edición del Concurso Internacional de Ejecución Musical Sigall, que este 2026 estará dedicada al canto y se realizará del 4 al 9 de octubre en el Teatro Municipal de Viña del Mar.
Viña del Mar comienza a preparar uno de los hitos más relevantes de su calendario cultural: la 50.ª edición del Concurso Internacional de Ejecución Musical Sigall, certamen que este año tendrá como mención el canto y que será liderado artísticamente por el director de orquesta Pedro-Pablo Prudencio.
El anuncio fue realizado por el Espacio Cultural Viña del Mar, institución a cargo de la organización del concurso, en el marco de una entrevista conducida por Macarena Ruiz Balart, gerenta del Espacio Cultural, instancia en la que Prudencio compartió sus primeras impresiones, desafíos y proyecciones frente a esta nueva etapa del histórico certamen.
“Estoy súper motivado, muy contento con este proyecto de alta tradición”, señaló Prudencio al referirse a su llegada al Sigall 50. Según explicó, asumir la dirección artística del concurso fue una “sorpresa positiva” y un desafío que rápidamente comenzó a proyectar: “En cuanto me lo dijeron, empecé a idear cosas y a visualizar un poco el trabajo en el concurso”.
Un concurso con casa propia
Con una trayectoria estrechamente vinculada a la dirección orquestal y a los grandes escenarios líricos del país, Pedro-Pablo Prudencio llega al Sigall en una edición especialmente significativa, no solo por tratarse de los 50 años del certamen, sino también por su realización en el Teatro Municipal de Viña del Mar.
“Un concurso de esa calidad tiene que tener un entorno, una casa del calibre que es el Teatro Municipal”, afirmó.
Desde ese escenario, su rol como director artístico también se conecta con una forma particular de comprender la dirección orquestal. Para Prudencio, pararse frente a una orquesta no significa producir sonido, sino activar el de otros. “Yo trato de inspirar a otros músicos a tocar, a hacer música, a hacerla sonar”, explicó, destacando que el director es el único integrante que no suena activamente, pero que cumple un rol fundamental al motivar, guiar y articular a quienes sí lo hacen.
Esa mirada colectiva dialoga con su forma de entender la música como un lenguaje capaz de conectar con dimensiones profundas de la experiencia humana. “La profundidad con la que uno puede expresarse en la música la hace un lenguaje único”, señaló. Para el director, la música constituye un idioma universal, presente en distintos ámbitos de la vida cultural, desde la ópera hasta el cine y la publicidad.
El Sigall como proyección de ciudad
Desde esa convicción, el Sigall no aparece únicamente como una competencia musical, sino también como una plataforma de proyección para la ciudad. “Este es un concurso internacional donde viene mucha gente chilena, pero también gente de afuera a participar, y es una carta de presentación muy importante para Viña y el país”, destacó Prudencio.
En esa misma línea, subrayó que uno de los principales desafíos será sostener y proyectar el nivel artístico del concurso. “Me parece que tenemos que trabajar en la excelencia, en la calidad del concurso. Se ha caracterizado por tener siempre buenos concursantes”, señaló, agregando que la expectativa es convocar a intérpretes de alto nivel internacional.
La edición 2026 del Sigall estará dedicada al canto, lo que abrirá una competencia marcada por la voz, la interpretación escénica y el diálogo entre repertorios de distintas tradiciones. Según Prudencio, las bases apuntan a entregar mayor libertad interpretativa, permitiendo que cada participante pueda construir una propuesta propia y revelar su identidad artística.
“Hemos querido darle una cierta autonomía a los concursantes para que, dentro de la propuesta que hagan, muestren también su carácter musical”, explicó.
Uno de los elementos relevantes de esta edición será la incorporación de una obra chilena escrita especialmente para el concurso por el compositor Tomás Brantmayer. Para el director, este encargo representa un aporte concreto a la creación musical nacional y una oportunidad para que intérpretes de distintas partes del mundo se acerquen a la cultura chilena desde la música.
“El concurso ayuda con un pequeño grano de arena a la creación de música nacional”, señaló.
Una competencia que también se vive desde el público
Más allá de la competencia, Prudencio enfatizó el rol del público como parte activa de la experiencia musical. Asistir al Sigall no significa únicamente presenciar una presentación artística, sino involucrarse emocionalmente con los concursantes, sus trayectorias, nervios, diferencias interpretativas y resultados.
“Es muy entretenido ver y escuchar un concurso, ver cómo los concursantes se preparan de su mejor forma, escuchar las diferencias de uno al otro y finalmente ver quién gana. Es como una pequeña teleserie: ver cómo termina”, comentó.
El Concurso Internacional de Ejecución Musical Sigall 50 se realizará entre el 4 y el 9 de octubre de 2026 en el Teatro Municipal de Viña del Mar. Las novedades de esta edición, contenidos especiales y detalles de la programación serán anunciados a través de los canales oficiales del concurso y del Espacio Cultural Viña del Mar.
Más información
Instagram Espacio Cultural Viña del Mar: @espacioculturalvina
Instagram Sigall: @sigallcompetition


